La conferencia ofrecida por Tony Booth nos sumergió al mundo
de la inclusión, presentándonos explicaciones sobre aquello en lo que se
sustenta éste concepto y todo lo que rodea al mismo.
La presentación se inauguró definiendo el concepto de
inclusión como un conjunto, todos formamos la inclusión, el mundo, cada
persona.
De esta manera debemos tener un visión de la clara de la
realidad, teniendo en cuenta las limitaciones que ésta conlleva y todo aquello
que la rodea. LA SOCIEDAD.
Así, Tony manifestó la importancia de la comunidad en la
escuela. Todas los grupos de personas que la forman, las circunstancias del
lugar donde se encuentra ubicada y los valores que deberían regirse en ella: igualdad, respeto a la diversidad,
derechos, participación, sustentabilidad, no violencia, honestidad, confianza,
alegría, amor, esperanza, belleza, sabiduría…
El problema es que en nuestros colegios éstos valores se
ven sustituidos: la participación por el fomento del consumo; los derechos por
oportunidades; el respeto por la monocultura; el amor por la propiedad; la
compasión por el interés propio; la sustentabilidad por la explotación; la
confianza por la inspección…
¿Cómo podemos cambiar esto? Tony valora que es necesario un cambio
en la actitud del profesor. Demostrando con estudios con niños abrentistas que,
un cambio en la conducta del maestro, favorece a la relación entre adulto- niño,
fomentando el interés por ir a clase.
Por otro lado, para llevar a cabo un cambio de tal calibre en
nuestra escuelas, es necesario un cambio de mentalidad pero, no sólo en los profesores, un cambio en toda la comunidad, fomentando la colaboración entre todas las partes
que la forman; además de un cambio en el curriculum, pues nos continuamos rigiendo
por un guión escrito hace varios siglos.
El mundo cambia, nosotros cambiamos, ¿por qué no estamos cambiando
nuestras escuelas?
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